| |
|
Desde
comienzos
del
siglo
XVIII
existe
la creencia
de que
esta
obra
se hizo
por
encargo
personal
de la
reina
Isabel
I. Tanto
John
Dennis
en 1702,
como
Nicholas
Rowe
en 1709
así
lo afirman.
El hecho
se debería
a que
a la
reina
le encantó
el personaje
de sir
John
Falstaff
en el
Enrique
IV y
que
lo quería
volver
a ver
en escena,
esta
vez
enamorado.
Posteriormente
fueron
surgiendo
voces
a favor
y en
contra
de esta
teoría.
Sea
cual
sea
el caso,
ha quedado
siempre
comentado
como
una
posibilidad
perteneciente
al “encanto
de la
leyenda”.
El valor
de la
anécdota
está
en que
Shakespeare
la escribió
en muy
poco
tiempo
(seguramente,
alrededor
de dos
semanas)
y en
que
un personaje
“secundario”
de una
obra
anterior,
había
robado
el protagonismo
principal,
hasta
el punto
de que
(aparte
del
probable
gusto
de palacio
por
el personaje)
en ciertos
sitios
de Londres
se comentaban
las
fanfarronadas
de Falstaff.
Quizá
fueron
éstas
suficientes
razones
para
que
fuera
el protagonista
de una
nueva
comedia. |
|
|
|
|
Las
aventuras
matrimoniales
de las
señoras
de Windsor
tienen
fuentes
italianas.
El autor
pudo
inspirarse
en un
cuento
de las
de Notti
(IV,
4) de
Streparola;
en otro
de Il
Pecorone
(I,
2) de
Giovanni
Florentino,
y en
un tercero:
The
Fishwife’s
tale
of Brainford,
contenido
en la
colección
Westward
for
Smelts.
Esta
versión
de “Las
alegres
comadres
de Windsor”
es un
trabajo
para
tres
actores
y dos
actrices,
completando
el camino
que
se inició
con
el anterior
trabajo
de la
compañía:
“El
Tartufo”
de Molière.
En esta
propuesta,
la situación
comienza
al poco
tiempo
de haber
sido
desterrado
Falstaff
por
el rey
Enrique
V (en
“Enrique
IV”
era
el príncipe
Hal
y “discípulo”
suyo).
Mientras
le cuenta
a todo
el que
le quiere
oír
que
muy
pronto
será
llamado
en secreto
por
el rey
para
reparar
tal
hecho,
malvive
de los
pequeños
golpes
y sablazos
como
ha hecho
siempre.
|
|
 |
|
|
Para
remediar la
penuria, decide
seducir a dos
mujeres acomodadas
de la ciudad.
Ellas se cuentan
lo que el “gordo
bebedor” quiere
hacer con ellas
y deciden aliarse
para darle un
escarmiento.
Mientras tanto,
el marido de
una de ellas,
informado de
las intenciones,
decide hacer
todo lo posible
por impedir
que éste
le ponga los
cuernos. Paralelamente,
la posadera
dueña
de la hostería
y cómplice
de las bromas
de Falstaff,
irá interviniendo
con sus acciones
en el devenir
de los acontecimientos.
También
vendrán
a complicar
la trama: el
sobrino del
juez, con asuntos
pendientes con
Fasltaff y enamorado
de Ana, la hija
de los Page;
el párroco;
los Page ; una
tal sra. Quickly…
Falstaff fracasa
en su primer
intento de seducir
a las mujeres
y todo indica
que acabará,
siguiendo a
la obra original,
como el burlador
burlado. ¿Será
así?...
Una celebración
teatral shakespeariana
en esta comedia
en la que las
mujeres triunfan,
los hombres
son motivo de
humor y Falstaff,
el filósofo
vital, el titán
del ingenio,
vuelve a instruir
al resto del
mundo sobre
la libertad
de la sociedad.
|
|
|
|
| |
|
| |
|
|
|
|