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CALDERÓN
A RITMO
DE CHARLESTON
Siempre
resulta
emocionante
la aventura
de revisar
a nuestros
clásicos,
ya que
estos
perduran
en le
tiempo,
se adaptan
a las
nuevas
formas
de escenificación
y parecen
escritos
para
cualquier
época.
Sin
duda
se debe
a la
universalización
de sus
temas,
que
nuca
pasan
de moda.
Prueba
de ello
es este
nuevo
espectáculo
cuya
traslación
se centra
en la
sociedad
y la
música
occidental
del
primer
tercio
del
siglo
XX.
No hay
burlas
con
el amor
es una
divertidísima
comedia
de enredo.
También
es un
alegato
sobre
el derecho
de la
mujer
a recibir
la misma
educación
que
el hombre,
en una
sociedad
todavía
reticente
a ello.
En el
transcurso
de la
acción,
damas
y galanes
navegan
sobre
un impredecible
mar
de amores,
cuyo
barco,
capitaneado
por
la autoridad
representada
en la
figura
del
padre,
es tripulado
de forma
disparatada
por
los
personajes
más
locos
y simpáticos
de la
comedia:
sus
criados.
Todo
a ritmo
de charlestón.
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