El astrólogo fingido es una obra maestra de la literatura barroca y una comedia hilarante dentro de la enorme producción de uno de los grandes genios de nuestra literatura. Cotarelo y Mori señala como fecha probable en que fue escrita la de 1631, porque está incluida en la parte XXV de diferentes comedias, cuya licencia es del 15 de marzo de 1632.

        Warren Hilborn anticipa la fecha de 1624 ó 1625, basándose en la referencia a la guerra de Flandes, que se hace en la escena II del acto I. Terrible lucha que se desarrollaba en los Países Bajos, durante el reinado de Felipe IV y que sirve como horizonte brumoso o fondo teatral y espectacular de la descripción de la vida madrileña, un tanto licenciosa.

        El astrólogo fingido desde su época ha despertado el interés de distintos autores de renombre, tanto españoles como ingleses, franceses, italianos, alemanes y holandeses.

 
ADAPTACIONES DE LA OBRA:

        En Francia la primera persona en inspirarse en la obra de Calderón, fue Mlle Madeleine de Scudery en el segundo libro de la Segunda Parte de "Ibrahim ou l' illustre Bassa" una novela publicada en París en 1641. Después "Jodelet Astrologue" representada por primera vez en 1645 fue publicada en 1646 y de nuevo 1647 por Antoine Le Métel, Seigneur dOuville, no siendo más que una libre y pobre adaptación de "El astrólogo fingido". Así también fue adaptada por Thomas Corneille, conservando incluso el título ("Le feint Astrologue"), con que fue impresa en enero de 1651. Así mismo el cáustico Voltaire usó partes del texto de Calderón en su comedia "Les Originaux, ou Monsieur du Cap-Vert" en 1732.

        En Inglaterra en 1668 fue representada y publicada una comedia anónima con el título de "The Feign'd Astrologer" y que está basada en la adaptación que había hecho Corneille de la obra de Calderón. De igual manera John Dryden se basó en la adaptación de Thomas Corneille para su obra "Una noche de amor o El astrólogo fingido" representada en Londres en 1668 y publicada en 1761.

        También en Italia existe una adaptación de la obra por parte de Carlo Constanzo Costa, publicada en Génova en 1665 con el título "Lástrologo non astrologo o gli amori turbati ". y en 1669 Rafael Tauro escribió una adaptación libre y en prosa de la obra titulada "La falsa strologia, ovvero, i Sognar vegghiando" incluyendo en ella también elementos de "La vida es sueño".

 

EL ASTRÓLOGO FINGIDO. La obra

        En Holanda también se hicieron adaptaciones de la obra basadas en las previas adaptaciones de la comedia realizadas en Francia. La primera de ellas fue escrita alrededor de 1710 por Petrus Antonius de Huybert, heer van Cruyningen y fue publicada en Graavenhaage en 1715 con el título "De gewaande astrologist" y está inspirada en la adaptación que Corneille hizo de la obra de nuestro dramaturgo.

        Posteriormente Barbara Ogier (aunque hay dudas sobre su autoría) escribió una comedia de tres actos, que es una libre adaptación de la ya mencionada obra de Corneille, con el título "Don Fernando o el Astrólogo Español". Más tarde en 1721 J. Elías publicó en Amsterdam "El Astrólogo por casualidad" también basada en la adaptación de Corneille.

 

 

        También J. F. Cammaert's escribió y publicó en Bruselas en 1763 "El Falso Astrólogo " una comedia en tres actos con algún pasaje que recuerda bastante también a "La vida es sueño" de Calderón.

        Igualmente en Alemania despertó interés la obra de Calderón como lo demuestra la traducción al alemán que en 1783 publicó Gotthelf Wilhelm Rupert con el titulo "Der Verstellte Sternseher". Más tarde el famoso escritor romántico Johann Ludwig Tieck, que poseía una copia de la edición de 1637 de "La segunda parte de las comedias de Calderón", debió de inspirarse en "El astrólogo fingido", a la hora de escribir su novela "Die Wundersuchtigen".

        Finalmente en España Pablo Mendíbil editó, adaptó y modernizó la comedia de Calderón en una comedia de cinco actos, publicándola en Londres en 1826 y con el mismo título. Después en 1927 Arturo Cuyás de La Vega modernizó, adaptó y acortó la obra a dos actos publicándola también con el mismo título en Madrid. Finalmente Dionisio Solís hizo una refundición sobre la que Alberto Lista escribió un artículo con los errores de gusto propio de la época, pero que es curioso. Hartzenbusch lo recoge en el volumen IV de las comedias de Calderón. Sin embargo, hoy en día y después de semejante éxito desde su publicación, la obra ha sido injustamente olvidada tanto en el terreno de la representación como en el de la edición del texto, de manera que en estos momentos no existe ninguna edición crítica o no de la obra. Y para poder leerla sólo existen dos ediciones a lo largo de todo el siglo XX y ambas ya descatalogadas.

        Por otra parte desde el punto de vista de la representación es una obra sorprendentemente olvidada en este país, mientras en Hispanoamérica no hay temporada en la que más de un Teatro no la produzca. Por todas estas razones considero que es el momento de devolver a esta obra maestra de la Literatura Universal el sitio que le corresponde en la programación de nuestra cartelera teatral; y, a poder ser, también en el terreno editorial.

 

 

EL ASTRÓLOGO FINGIDO. El autor PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA

        Pedro Calderón de la Barca nace en Madrid en 1600 y muere en la misma ciudad en 1681. Alcanza a ver en su vida tres reinados: el de Felipe III, el de Felipe IV y el de Carlos II. Aunque es posible que escribiera alguna obra en los últimos años de Felipe III, su madurez teatral coincide con el reinado de Felipe IV, con piezas teatrales memorables como El alcalde de Zalamea, La vida es sueño, El médico de su honra, La dama duende, El príncipe constante y El astrólogo fingido.

        Pero a partir de 1651, tras su ordenación sacerdotal, su producción teatral profana para los corrales de comedias decrece, aunque sigue ejercitando su pluma en el teatro mitológico para palacio y en los autos sacramentales, y ésta es su labor en los años de vejez con el reinado de Carlos II.
        Con una formación profunda en colegio de jesuitas y universidad, no faltó en la vida de Calderón la experiencia militar en los frentes, los azares de juventud y algún amor; pero es importante en su vida la condición de dramaturgo de palacio y de los autos para el Corpus; y la imagen que nos ha llegado es la de una persona reflexiva de sólida formación y pensamiento.

        Frente a un Lope vital, que tanta literatura hizo con su vida, Calderón deja en la sombra los secretos de su intimidad, pero nos ofrece en su obra la profundidad del filósofo y del teólogo y la gran capacidad teatral de quien fue capaz incluso de burlarse de alguna de sus fórmulas dramáticas. La obra teatral del escritor madrileño Pedro Calderón de la Barca significa la culminación barroca del modelo teatral creado a finales del siglo XVI y comienzos del XVII por Lope de Vega.

        En su obra hay una variedad y pluralidad de niveles y registros, que van de la tragedia del poder, el honor, los celos (La hija del aire, El médico de su honra, El mayor monstruo del mundo), los dramas sobre el sentido de la vida o la dignidad del campesino (La vida es sueño, El alcalde de Zalamea) a la comedia de enredo (La dama duende, Casa con dos puertas mala es de guardar,

 

        El astrólogo fingido), sin olvidar la celebración del Dios cristiano en el monumento simbólico y alegórico de sus autos sacramentales y la de los dioses de la gentilidad en fastuosas fiestas teatrales mitológicas de palacio, con rica y costosa escenografía. Y hay, además, un Calderón de la risa lúdica, a veces carnavalesca, en su teatro breve cómico.

        Calderón es un dramaturgo de oficio, contradictorio y complejo, con supremo dominio de la técnica y multitud de pliegues conceptuales en su teatro.

 

 



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